Ayer visitamos a la tía Dolores y nos lo pasamos muy bien. Los niños jugaron con los gatos Casper y Fridolin y se lo pasaron la mar de bien. Javier decía riéndose todo el rato que Casper tiene el hocico mojado y que Fridolin hace ruidos divertidos como si fuera una paloma. Al final Casper se hartó, se largó al armario del baño, y se tumbó encima de las toallas. La tía Dolores prometió poner las fotos más bonitas de los dos gatos en el álbum de fotos. ¡Y los niños ahora piden todo el tiempo que les compremos también dos gatos!
Desde Ana Creado el06/12/2007 13:10